Cuando era niño siempre me molestaba que dijeran “felices pascuas”… porque entendía que era una sola, un domingo en que se festejaba algo que no entendía bien qué era, pero seguramente recibiría un huevito de chocolate y eso ya era un gran festejo para mí…

La “Pascua”, aunque la tradición cristiana lo festeje especialmente en un día determinado, es como toda conmemoración: aquello que se celebra abarca también todos los días, cada día, cada momento… Pero ¿qué se celebra en la Pascua?

Huevos de chocolate

Pascua significa “paso“, implica que “pasen cosas”. La misma vida está formada de pasos, acontecimientos… porque, si no pasan, se atascan, obstruyen y la vida no fluye…

Inicialmente la pascua se refería al paso de una región a otra, donde un pueblo nómade migraba en búsqueda de una zona más rica donde alimentarse. Se festeja el alimento.

Luego se refirió al paso de ese pueblo nómade a convertirse en sedentario, asentándose para trabajar la tierra y vivir de ella, enraizando en un sitio, un hogar. Se festeja el asentamiento.

Más tarde, pascua hizo alusión al paso del frío y desolado invierno a la primavera prometedora de cultivos y abundancia. Se festeja la generosidad de la Tierra.

También significó el paso del sometimiento a la libertad, representada por la esclavitud del pueblo judío ante el poder de Egipto y su paso, desierto de por medio, hacia una nueva tierra prometida de libertad. Se festeja la Libertad.

Por último, pascua toma el significado cristiano del paso de una muerte sin sentido de trascendencia hacia una promesa de vida eterna. Se festeja la resurrección de Cristo.

¿Es posible pensar en una nueva pascua que represente el paso del reinado del ego al despertar de la conciencia? ¿Es posible hoy pensar en una nueva pascua que signifique el paso del amor al poder al Poder del Amor?

Es que como bien dijo Javier Rodríguez Zapatero, CEO de Google: “No estamos en una época de cambios, estamos en un cambio de época”, y también, como muchos años antes durante el concilio Vaticano afirmara el teólogo Karl Rahner: “El siglo XXI será espiritual, contemplativo, místico… o no será” (es decir, no pasaremos a un siglo XXII)

Estoy más que convencido que en eso estamos, trabajando en una conciencia que desea fervientemente evolucionar. 

¿Has advertido que muchas relaciones están sufriendo grandes movimientos? ¿Has percibido que de repente aparecen cimbronazos que nos mueven no sólo los pisos, sino también los techos?

Es que se rompen estructuras y se abren nuevas posibilidades…

¡Que todos estos movimientos se transformen en procesos que nos lleven al despertar de nuestra conciencia para poder vivir así desde el amor incondicional!

Por eso deseo que esta pascua tome para ti el significado de todas las pascuas: alimento espiritual, enraizamiento de tus convicciones y anhelos más profundos, abundancia en tu realización como persona, libertad plena y vivencias trascendentes de eternidad.

¡¡¡FELICES PASCUAS!!!

Te abrazo,

Orlando

Categorías: Reflexión

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.